EL CRECIMIENTO ARGENTINO EN EL SIGLO XX
Lo que se usa habitualmente para medir el progreso o la declinación de los países son las variaciones del producto per cápita. Cuando esos datos no existen, como me ha pasado en los estudios que he hecho del siglo XIX, tomamos algunos otros indicadores económicos: población, exportación, producción, superficie cultivada o inversión pública, con el fin de ver qué grado de progreso o de declinación se observa expresado en las tasas de crecimiento positivas o negativas que surgen.
En la segunda mitad del siglo XX el crecimiento no fue muy satisfactorio, haciendo la salvedad de la década de los '60.
Los años 50 fueron de abruptas subas y caídas del producto, con fluctuaciones muy marcadas.
De 1963 a 1974 hubo un crecimiento importante sin ningún año de caída del producto.
Los años '70 son también de subas y caídas pero, en definitiva, el nivel de producto per cápita no avanzó y la década del '80 fue de crecimiento negativo.
La segunda mitad del siglo XX fue bastante deprimente, con sólo una década de crecimiento importante.
De todos modos, el siglo XX fue en cuanto al crecimiento de la Argentina un siglo demasiado notable, ya que la primera década fue muy importante; la segunda, afectada por la guerra, tuvo caídas. Los años '20 fueron relativamente buenos y los '30 fueron los años de la crisis.
Sin embargo, cabe acotar que desde 1937 en adelante se produjo un crecimiento muy importante que terminó en 1947. Esa fue la famosa década del peronismo, aunque se montó sobre un crecimiento que empezó antes y que terminó abruptamente en 1947.
En los años que corren entre 1947 y 1955, si bien existen subas y caídas, el crecimiento del producto vuelve al nivel alcanzado en 1947.
Finalmente, se produce la caída de los años '80 pero debemos advertir que hoy (1992) estamos a un nivel del producto per cápita de hace 15 años. Es decir, no se conoce en la historia de la Argentina una situación como la actual. Más aún, los últimos tres años fueron de crecimiento negativo. Si a esto se agrega la fuerte caída de la inversión se está ante un panorama de estancamiento y de crecimiento negativo (decrecimiento), lo cual no es sólo de los últimos años, ni como muchos han dicho, resultado de la crisis de la deuda en 1982.
Creo que analizada a largo plazo es una situación que tiene que ver con todos lo que pasó en la economía argentina desde la Segunda Guerra Mundial.
Roberto Cortés Conde: LA EXPERIENCIA CONSERVADORA (Marcelo Montserrat, compilador)

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